Lidia y Pili Mendi nos vinieron a acompañar.
Almorzamos mientras nos enseñaban las bicis y nos contaban cuanto les había costado realizar la ruta y que le ponían muchas ganas en su tiempo libre. Nos dejaron coger las bicis.
En el salto más complicado, Alberto se comió una rama con la cabeza y la rompió. Así que Mario se dedico a quitar las demás ramas que podían ser peligrosas.
Fuimos desde la Ludoteca hasta la Fuente Nueva. Han arreglado el puente para que el acceso fuese más fácil. Ahí seguimos la Ruta de las Fuentes y cuando llegamos a la fuente de Ajaton, nos desviamos a la izquierda y... ¡nos encontramos con un puente que ellos mismos han construido!
Los pequeños se quedaron ahí y volvieron a la Fuente Nueva a jugar. Y los mayores empezamos el recorrido de abajo a arriba. Hay un montón de cuestas que teníamos que subir con ayuda, puentes y obstáculos.
Cuando por fin llegamos arriba, llegaron más chicos de Ajaton Creek, que venían en coche con más bicis.
Empezamos a bajar e íbamos parando por los sitios donde el recorrido es más difícil. Se tiraban con las bicis y veíamos los saltos.
Jorge también hizo el salto, pero un chico nuevo, que no había hecho nunca el recorrido no se atrevió. Era muy difícil.
Cuando llegamos abajo, les dimos las gracias por enseñárnoslo y por pasar la mañana con nosotros, y nos fuimos a la Fuente Nueva.
Cruzamos por el río y nos majamos, Héctor, como siempre, se mojo hasta la cabeza.
Lo pasamos muy bien, aprendimos muchas cosas y fue ¡muy divertido!
Esperamos que los chicos de Ajaton Creek tengan mucha suerte, que venga mucha gente a ver sus senderos y les damos mucha fuerza para realizar las demás rutas que tienen pensadas.

















































